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Entre escribir y amar

observemos

Preconsciente

Hoy cuando me senté a escribir, me pregunte ¿por qué hacerlo? y me contesté como si un extraño hubiese sido el interrogador, “que sé yo porque”, les pregunte a mis manos ¿por qué escribían? y aunque no me contestaron sentí que era mi culpa que ellas escribieran; y comencé un análisis sobre ese por qué tan repentino y hasta un tanto desubicado, ¿para qué saber eso? a quién le importa… y claro! debería importarme a mí, a quién sino; pensé sobre qué escribo, y bueno generalmente lo hago sobre las partes no visibles de mi psiquis, o sea la conciencia queda a la deriva (excepto en este caso que lo hago de manera muy conciente), pero esas representaciones no visibles que hago visibles a través de la escritura, las transformo en concientes, o sea que la conciencia tiene algo que ver, y obviamente si hablamos de representaciones no visibles, el inconsciente también tiene algo que ver en todo esto, y si hablamos de representaciones inconscientes que devienen en concientes, estoy en presencia del preconsciente, o sea que soy un preconsciente mientras escribo; ahora bien si en la escritura intervienen la conciencia, el preconsciente y el inconsciente, tengo toda la psiquis en funcionamiento mientras escribo, entonces ¿por qué si toda una psiquis entra en funcionamiento cuando escribo se me presenta esta duda Existencial sobre por qué escribo? acaso no debería todo un cerebro en funcionamiento saber ¿por qué se pone en funcionamiento? O será que existe algo que aun se desconoce y que reúne parte de la conciencia, de la preconciencia y de la inconciencia que no se caracteriza por ser un estado conciente ni preconsciente ni inconsciente sino que sea un cuarto estado psíquico, o será muy ficticio pensar en eso, o será realmente una utopía intentar una vez más entender la psiquis, encima de todo con Freud muerto, tal vez sea eso, que escribo porque soy demasiado utópico.